BREVE HISTORIA DEL VIACRUCIS Y HERMANDAD DE LA SANTA
CENA VIVIENTE,
DE LA BARRIADA DE SANTA ANA (GANDIA)
Un día en Santa Ana, ya bien entrada la Santa Cuaresma,
se me ocurrió la idea de que la situación de la barriada
ofrecía un escenario precioso para representar en vivo el Viacrucis,
con el calvario arriba en la plazuela de la Ermita.Empecé amoverme
y hablé con un sacerdote de la ciudad, al que expuse mi proyecto.
Me lo aprobó con aplauso y me dijo que había de empezar
hablando con el párroco de la barriada. No lo conocía pero
allí me presente una tarde. Un hombre que en aquel momento salía
de la Iglesia me dijo que el párroco estaba en ella; esperé
unos minutos y salió el señor párroco, un señor
alto ya entrado en años, pelo blanco, sotana negra a la antigua
usanza, serio al primer envite, reflexivo, como quien piensa bien la respuesta
antes de darla...era el padre Cesar Navarrete.
Le saludé con todo respeto y hasta hice ademán
de besarle la mano; pero antes de hablarle, me dijo campechanamente: ¿Qué
le trae señor por estos barrios?. ¿Necesita algo de mí?.
Estoy para servirle.
Le expliqué brevemente mi idea y me dijo: El Sagrado Corazón
de Jesús va a bendecir sus deseos. Tenemos, precisamente en la
Parroquia, un grupo de Misioneras Rurales, que de esto entienden mucho,
y se ofrecerán a su plan con alma y corazón. Voy a mandar
un niño para decirles que vengan. Eran cuatro señoras que
superaban la mediana edad, muy amables y despiertas: Carmen, Palmira,
Pilar y Teresa. Carmen y Palmira, ya están en el cielo, rogando
por nosotros.
Les dije de que se trataba, y sin pensarlo, nos pusimos
todos a dar los primeros pasos. Dicen ellas: "Precisamente esta noche
tenemos conferencia con la gente mayor, hombres y mujeres. Se lo expondremos
y, de seguro que aceptan con mucha alegría y gozo. Queda usted
invitado; el Padre no necesita invitación, porque es él
el que manda, de tal manera que sin su permiso y aprobación, las
Misioneras no damos un paso. Es éste nuestro modo de proceder.
Nuestro P. Fundador, el P. Tiburcio Arnaiz, de la Compañía
de Jesús, como P. Cesar así nos lo enseñó".
Expusimos a la gente nuestro plan, y todos a una, se ofrecieron a prestar
su ayuda en cualquier papel que se les pusiera. La Cuaresma estaba ya
a más de la mitad, y el día de Ramos había que hacer
el VIACRUCIS VIVIENTE.
Hacía falta componer en unas cuartillas lo que habían
de hacer y decir los actores; y preparar las ropas con las que vestirse,
y alguna cosa más. Toda la máquina se puso en marcha inmediatamente.
Lo del libro nos lo resolvió el P. José Julio Martínez,
de Bilbao, enviándonos por correo un libro precioso que él
había escrito para estos casos; las distintas Hermandades se volcaron
y nos prestaron muchas cosas: las Misioneras reforzaron su grupo trayendo
a Nazaret, por unos días, a la Hermana Victoria, muy diestra en
el campo de la costura; el taller de carpintería del Señor
Sendra nos hizo gratis las cruces, la del Señor y las de los ladrones;
los escudos, los cascos y las lanzas de los soldados, corrieron a cuenta
de los que habían de representar el papel de soldados... Los ensayos
comenzaron al día siguiente, diarios y hasta las tantas de la noche,
repitiendo mil veces las palabras y los gestos...! Pobres Misioneras con
una paciencia de Job repitiendo y volviendo a repetir, sin manifestar
cansancio ni mal humor, sino todo lo contrario, siempre alegres y optimistas,
animando a todos.
HERMANDAD DE LA SANTA CENA
El éxito del Viacrucis no acabó aquí,
las Misioneras propusierón "¿Pos que no fundamos la Hermandad
de la Santa Cena, que no existe en Gandía?. Sería el complemento
del Viacrucis. Por la muerte de Cristo somos redimidos, y por la Eucaristía,
lo tenemos siempre vivo en el Sagrario, ofreciéndonos su compañía
y dándonos a comer su propia carne". ¡Pensat i fet!. Al año
siguiente se fundó la Hermandad de la Santa Cena, también
Viviente, cosa no vista, que sepamos, en ninguna parte. Las hay de muy
ricas y vistosas en otros lugares; ¿pero "vivientes"?; no sabemos
que haya ninguna. Estaba reservado para un barrio obrero y humilde, que
al carecer de dinero para formar trece figuras de madera, ofrecieron en
su lugar sus mismas personas. Fue iniciativa de las Misioneras que, por
favor singular, siguieron permaneciendo en la Parroquia un año
más. Ellas se dijeron, y nos dijeron: no tenemos dinero, pero tenemos
corazones.
¿Hagamos
una SANTA CENA VIVIENTE, como hemos hecho un VIA CRUCIS VIVIENTE!. Todos
aplaudieron la idea y se ofrecieron a llevarla adelante, hasta el fin.
No faltaron dificultades. Había que colocar en lo alto del anda
a trece hombres, sentados alrededor de una mesa, vestidos a la usanza
de entonces en la tierra del Señor, más los utensilios propios
de una cena. Y todo este tinglado, en movimiento y recorriendo las calles
más céntricas de la ciudad, encabezando, nada menos que,
la procesión de todos los pasos del Viernes Santo. ¡No ibamos
a salir a hacer reir a la gente!. Ibamos a darles una lección plástica
del misterio más grande de nuestra fe. Muchas dificultades, pero
cuando hay fe y empeño, se hacen milagros. Nos regalaron, no recuerdo
quien, el chasis de un camión; Mario Melo, se ofreció a
poner la plataforma y a montar sobre ella la mesa y trece sillas; todo
completamente gratis. Nosotros, en agradecimiento, nombramos Camarera
de la Hermandad a su madre Dª María Casanova Úbeda.
La primera vez que se engalanó el anda fue en el taller de Muebles
Melo: Las artistas de aquella decoración fueron Amparo Martínez
y Teresa Piera, ayudadas por varias mujeres del barrio de Nazaret. Se
pusieron 150 docenas de claveles de la mejor clase. Los directores del
montaje fueron: José Alandete, hoy ya fallecido, Manolo Morón,
Francisco Espert y Salvador Araeil Moll. Fue tal el comportamiento de
los actores, que los espectadores, al verlos pasar, los tomaron como imágenes;
pero, alguno debió moverse y, sobre todo, cuando Jesús levantaba,
de trecho en trecho la Sagrada Forma, decían asombrados: ¡Si
están vivos!. El primer año fue madrina del paso Doña
Mari Carmen, esposa de Don Justo Lorente, que durante varios años
ha sido el presidente de la Hermandad. El año siguiente fue camarera
Doña María Casanova.. Como nota y prueba de nuestro progreso
en adornar la carroza, la vajilla que luce ahora sobre la mesa, es de
barro cocido y esmaltado, imitando la antigua: y las vestidurasson de
primera calidad.
Como
nota y prueba de nuestro progreso en adornar la carroza, la vajilla que
luce ahora sobre la mesa, es de barro cocido y esmaltado, imitando la
antigua: y las vestiduras son de primera calidad
SEÑAS DE IDENTIDAD
Rasgos propios: Es la única Hermandad gandiense cuyo Paso está
integrado por personas vivas, por figuras de carne y hueso, que se suman
a la tradición levantina de representaciones en escenarios abiertos.
(Desde 1992 cuenta con la colaboración de la Banda de Tambores
y Trompetas del Barrio de Santa Ana.) Actividades: El Domingo de Ramos,
a las 19:00 horas, tiene lugar la representación del impresionante
Viacrucis Viviente, que se inicia en la iglesia parroquial de Santa Ana
y finaliza en la montaña de la ermita homónima. En torno
a esta representación ha surgido últimamente en la Hermandad
un taller de dramatización, con el finde preparar a los actores
de turno en movimientos, discursos, vocalización y gesto, evitando
así la rutina y la monotonía del papel aprendido.
En el plano social es donde mejor se aprecia el espíritu
que mueve a esta Hermandad, en eficaz conexión con la Parroquia
y con el barrio entero de Santa Ana: Además de la ya comentada
participación activa en la remodelación del templo parroquial,
justo será aludir a la organización anual de la Semana de
Animación Infantil y Juvenil (1ª semana de agosto), que tan
buenos frutos ha dado de cara a la formación de monitores. También
merece ser recordado el taller ocupacional de costura y confección,
que facilita la participación de cofrades en los desfiles procesionales.
Actualmente mantiene contactos con una treintena de cofradías
homónimas de la geografía española. Cultos: En los
oficios litúrgicos del Jueves Santo se lleva a efecto el Lavatorio
de pies, de la Cena del Señor. Desfila en la procesión del
Santo Entierro, el Viernes Santo, y participa en los actos religiosos
organizados por la Junta Mayor de Hermandades.
INDUMENTARIA Y SÍMBOLOS
Hábito procesional: Túnica blanca con cíngulo dorado
y capa roja; capuz blanco con el emblema (Santo Cáliz de la Última
Cena) bordado en la pechera. Guantes y zapatos blancos. Hábito
del apostolado: A la usanza de los tiempos de Cristo entre las gentes
de Judea. Es el que tuvo la Hermandad como hábito de penitentes
hasta la incorporación de la mujer. Estandarte: (1979) Raso color
hueso, con cabezal de crucero metálico, rematado en emblema. Representa
una versión -pintada- de la Última Cena, decorada con bordados
alusivos al Pan y al Vino (racimos y espigas, en su color). Fue confeccionado
en el monasterio de clausura de Burbáguena (Teruel). Báculo:
Fuste dorado, rematado con el emblema (Santo Cáliz) vaciado en
plancha. Insignia: (1977) Insignia de solapa: Emblema de la Hermandad,
acuñado en latón
EL PASO
Desde el punto de vista iconográfico, es uno de los temas mejor
documentados en la historia del arte cristiano. En pintura logran cimas
gloriosas Leonardo da Vinci o, más cercanos a nuestro ámbito
geográfico, Juan de Juanes, Francisco Ribalta o Nicolau Borrás.
La estatuaria procesional alcanzaría logros indiscutibles en retablos
diversos pero marcaría su cima en la figura de Francisco Salzillo.
El Paso de la Santa Cena tuvo ya su precedente en la Semana Santa de Gandía:
Crónicas verdaderas del pasado siglo dan noticia de un Paso de
la Santa Cena, vinculado al gremio de los panaderos. Por lo que al actual
Paso se refiere, diremos que consiste en un trono-anda, dispuesto sobre
una plataforma rectangular revestida de terciopelo rojo, con farolas en
las cuatro esquinas. En el centro de la plataforma se levanta la Mesa
Apostólica, y alrededor -sobre taburetes de madera oscura- aparecen
sentados los hermanos cofrades que encarnan los personajes de la Santa
Cena: Cristo y los doce apóstoles, Judas incluído.
Cubre
la mesa un blanco mantel, sobre el que reposan dorados panes y la austera
loza -copas, jarras, fruteros, cuencos- de barro barnizado. Se sigue en
líneas generales el esquema tradicional de la iconografía
sobre el tema, con disposición muy similar al paradigma de Salzillo:
larga mesa central, en la cual Cristo ocupa el lugar preferente y a ambos
lados Juan y Pedro. La escena rebosa espontaneidad. Estamos ante un cuadro
plástico tomado del natural: atuendo acorde con el que usarían
las gentes de Judea y complementos de ajuar ligados a la artesanía
doméstica. El contraste de rostros -por fuerza diferenciados- y
de actitudes -dejadas a la libre interpretación de cada artista-
y el intento de recoger la policromía convencional confieren al
Paso un aire de rigor escultórico del que ni siquiera los efectos
de maquillaje, punto débil generalmente en este tipo de escenificaciones,
restan merecimiento ni grandeza formal. Madrina:doña Carmen Mocholí
Rosello. Camarera: doña Josefa Martínez Bañuls. Camarera:
doña María Casanova Úbeda.

HERMANDAD DE LA SANTA CENA VIVIENTE
Nadie puede atribuirse el derecho a su paternidad
Una tarde de la Cuaresma de ese año ya al atardecer, alguien pasó
la rambla de San Nicolás y se presentó al párroco
P. Cesar Navarrete S. J. - Se están haciendo los programas de Cuaresma
y Semana Santa de las distintas parroquias de Gandía para publicarlas
en la Revista Passio. ¿Usted tiene algo preparado?. Lo que suele
hacerse tradicionalmente, conferencias, ejercicios espirituales, catecismo,
Vía Crucis... Los oficios de la Semana Santa. Estaban aquel año
en la parroquia un grupo de Misioneras del P. Arnaiz, y fuimos a ellas.
- Este señor viene a preguntar qué pensamos hacer en la
parroquia esta Cuaresma y Semana Santa para publicarlo en el programa
general de Gandía. ¿Qué podemos aportar nosotros?.
Hemos observado que en el barrio hay mucha gente devota del Vía-Crucis,
todas las tardes de los miércoles y viernes de la Cuaresma, grupos
de mujeres, devotamente, recorren el calvario de la montaña de
Santa Ana, hasta la Ermita. ¿Porqué no intentamos hacer
un VIA-CRUCIS VIVIENTE?. ¡Un Vía-Crucis viviente!. Hermosa
idea, manos a la obra, y así puede Vd, llevarlo al programa si
cree que lo merece.

DOMINGO DE RAMOS
El Vía-Crucis viviente tuvo un éxito rotundo.
Hubo personajes que se revelaron como verdaderos artistas. Y toda la parroquia
tomó parte activa de una manera o de otra. La asistencia de personas
de otras parroquias de la comarca, fue muy numerosa. Todos quedaron maravillados
de que en Santa Ana, pudiera hacerse una obra tan notable. La Junta Mayor
de Hermandades nos prestó su apoyo moral y hasta material y económico,
y nos honró con su presencia. Y en los comentarios siempre eufóricos
y entusiastas alguien propuso que como complemento al Via-Crucis y para
seguir su existencia. ¿porqué no pensar en instituirlo en
Hermandad?. 1977.
SALTÓ LA INSPIRACIÓN
En la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo
en la ciudad, todos los pasos son de alguna manera momentos del Via-Crucis.
En cambio nos falta una Hermandad. La que debiera ser la primera, en ella
comienza la pasión: LA HERMANDAD DE LA SANTA CENA. Mas ¿cómo
realizarla?, Un grupo escultórico de trece figuras alrededor de
una mesa no es grano de anís, y la parroquia de Santa Ana es muy
generosa y no le duelen prendas cuando de sus cosas se trata, pero...
sus dos millones y más que costaría eso... ¿Y porqué
no una Cena Viviente?, como el Via-Crucis. Se intentará.

7 de Abril de 1977: En la parroquia de Santa Ana
de Gandía, queda constituida la HERMANDAD DE LA SANTA CENA VIVIENTE,
agregada a la Junta Mayor de Hermandades de Gandía, previa aprobación
oficial por el Excmo. Sr. Arzobispo de la Diócesis de Valencia.
Aprobando los estatutos por la Asamblea General. Participación
en la procesión del Santo Entierro de la Semana Santa de Gandía.
H. Mayor: D.Justo Lorente Perete. Madrina: Carmen Mocholí Roselló.
P. Consiliario Rvdo: P. César Navarrete S.J.
1978: Reconstrucción e inauguración de la Iglesia
Parroquial siendo parte activa la Hermandad de la Santa Cena Viviente.
Adquisición del cuadro de la Santa Cena cedido por los padres Jesuitas,
copia de Juan de Juanes, de 4,30 m. Por 2,80 m. Pintura del techo de la
iglesia, con 252 placas que repiten la figura de una custodia en cruz
con un pan grande en medio. Confección de 35 trajes para el Via-Crucis
viviente, por grupos de mujeres de la parroquia. Escenificación
viviente en la Procesión, de la Entrada de Jesús en Jerusalém,
por miembros de la Hermandad de la Santa Cena Viviente, un pollino, Jesús
y sus doce apóstoles. Camarera: doña María Casanova
Úbeda.
1979: Bendición nuevo estandarte bordado en oro. Retransmisión
del Via Crucis Viviente por Radio Gandía S.E.R. Grabación
por las cámaras de TVE. Aitana. Representación del Via-Crucis
en la esplanada de Santa Ana.
1981: Nuevo párroco y P. Consiliario Rvdo. P.Antonio Judas
Moreno González S. J.
1983: Reforma de los trajes de los penitentes. Incorporación
de capucha.
1984: Nombramiento por la Asamblea General de la nueva camarera
doña Josefa Martínez Bañuls,
1992: Asamblea General. Elección Junta Directiva. Hermano
Mayor: don José Ramón Pérez Martínez. Reforma
plataforma. Confección vestimenta plataforma por un grupo de mujeres
de la Hermandad con la colaboración de la Hermana Carmelita Patrocinio
Morant. Número de hermanos 160, aproximadamente. Número
de familias participantes en Via Crucis 60. Homenaje al Hermano Mayor
durante 16 años don Justo Lorente. Representación del Via
Crucis, siendo la primera parte en la Plaza de Santa Ana. Arreglo de la
plataforma, siendo adornada de flores por las mujeres de la Hermandad.
Convivencia fin de ejercicio. Participación en la Hermandad de
la Banda de Cornetas y Tambores del barrio de Santa Ana. Creada recientemente.
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